Hacían muchos años que no subía al monte a pie. De hecho, creo que he subido a más cimas en bicicleta que caminando. Pero el Gorbea es algo que tenía pendiente (ahora tendre que subirlo con mi querida Sunn), sera porque como estaba ahí, tan cerca, podía subir en cualquier ocasión.
Y la ocasión ha llegado hoy. Unos cuantos amigos y yo nos decidimos a realizar la ascensión. Todos bien pertrechados con los bocadillos, tortillas, sandys y refrescos varios (tambien agua), como mandan los canones de cualquier dominguero.
Comenzamos a subir por Pagomakurre (cualquiera que haya ido al Gorbea lo conocerá). El tiempo acompañaba, buena temperatura y algunas nubes que evitaron que todo el sol cayese de pleno sobre nuestras cabezas, pero que no tapaban la cima.
De hecho, nuestro guia (Txino), que era el único de nosotros que ya había subido, siempre lo había hecho con niebla y nunca había visto la cruz hasta tenerla justo delante.
1:36, eso es lo que tardamos en subir ¡Ni que nos estuvieran persiguiendo! Eso si, después de la pechada, foto en la cruz y el merecido bocata. Lo malo es que por la zona de Alava estaba nublado y no pudimos disfrutar de las vistas. Solamente, algún claro nos permitio ver un poco la zona de los embalses.
Tras el almuerzo, el descenso. Practicamente tardamos lo mismo en bajar. Y para recuperar fuerzas y refrescarnos una buena cervecita con gaseosa (cruz de gorbea) y unas aceitunas en Areatza.
El próximo el Aizkorri... :P
El objetivo

Bonitas vistas










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