Por fín el tiempo dio una tregua y pudimos disfrutar de un gran día de nieve. Sol y calor, nada menos que 17 grados vi marcar en un termómetro de la estación.
Además, había ganas (muuuuchas) y esquies nuevos. Se apacigüo parcialmente el síndrome de abstinencia que arrastraba desde hace un año... pero necesito más!!






