La mañana comenzó con frío, apenas 3º a las 9:30 de la mañana. La ruta propuesta consistía en subir al Serantes, bajar hasta Zierbana y subir hasta Punta Lucero para, finalmente, regresar por el bidegorri.
Parecía una ruta tranquila, pero como ya viene siendo habitual, nada más lejos de la realidad.
Comenzamos la ascensión al Serantes desde Mamariga, una subida tranquila, pero la complicamos un poco cogiendo una ruta alternativa a medio camino para pisar un poco de monte, para aparecer a la altura del fuerte que hay casi al final. Había ganas.
En el fuerte
Una vez arriba comenzamos a crestear buscando la bajada hacia Zierbana, que no encontramos. El camino estrecho y una intimidatoria ladera en la parte izquierda recomendaba andarse con precaución. En este tramo tuvimos un pequeño incidente que se saldo con un codo herido y sin más consecuencias.
Ojito con irse hacia la izquierda
Finalmente, acabamos bajando, andando, por un caminillo ligeramente embarrado y con bastante pendiente. Casi más cansado que la subida. A ver si la próxima vez encontramos alguna otra vía de bajada.
Y una vez en Zierbana subimos hasta Punta Lucero. Pista sencilla pero en la que, al final del camino, sufrimos un pinchazo. Desde allí pudimos disfrutar de unas bonitas vistas de la playa de
Así que, sin más preámbulos, nos dispusimos a disfrutar de un entretenido descenso por la ladera hasta la playa. Nos lo merecíamos después de la insufrible bajada del Serantes.
Y por fin la playa, terracita, cerveza y tortilla.
Tras el merecido descanso, vuelta a casa por el bidegorri. Otro gran día de MTB disfrutando de buena compañía.










No hay comentarios:
Publicar un comentario